El mismo programa que se usa para bajar música y películas gratis de Internet, también se está usando para descargar sin costo artículos científicos. Era solo una cuestión de tiempo…
El deseo de los profesionales de compartir información ha encontrado una variante para evitar desembolsar sumas cada vez más elevadas para leer artículos de las mejores revistas del mundo. Tal vez la industria editorial sufra el mismo revés que padeció la industria discográfica en la década de los 90 con la llegada de los que se llaman “Programas P2P”, esto es, “Peer to peer”, de igual a igual.
El crecimiento del uso de estos programas se debe a que usted los puede instalar gratis en su ordenador, usarlos cuanto quiera, su uso es bastante sencillo y, como si fuera poco, anónimo. Vale decir, usted puede compartir sus archivos en la red y descargar en su ordenador los archivos que hayan compartido otros usuarios del programa. Imagine, por ejemplo, que usted está suscrito a una revista X, cuyos artículos son de pago. Descarga los trabajos y los vuelca en la red… Otros podrán descargarlos gratis y nunca sabrán quien fue que los compartió.
¿Es piratería? Sí, claro. Sin embargo, desde mi punto de vista, parece una consecuencia lógica en la era de la información, del conocimiento, de las comunicaciones y de las redes. Las editoriales y los grandes grupos de distribuidores de información científica gozan de los privilegios de tener una población cautiva de consumidores (lectores), una población creciente de productores (autores) por lo que fijan los precios a su antojo. El asunto del libre acceso a la información que muchos proclaman, desde mi punto de vista parece un chiste de mal gusto. Enarbolar la bandera del libre acceso, dejar un par de trabajos con libre acceso y cobrar hasta 50 dólares o más por uno de los demás trabajos que publican es una hipocresía. Si el sistema de compartir archivos en red sigue creciendo, van a tener que revisar su estrategia comercial… en realidad, van a tener que reformular todo su negocio.
Uno de estos programas P2P es e-Mule ( http://www.emule.com/es/) Se trata de un programa de autor desconocido (las discográficas no tuvieron a nadie a quien demandar) que cambió para siempre la industria de la música. Con él se pueden descargar muchos tipos diferentes de archivos, audio, video, y, por supuesto, “documentos”.
Con esta entrada no estoy recomendando ni avalando el uso de e-Mule. Simplemente quiero compartir con ustedes algo que ya está sucediendo con la literatura médica y darles mi opinión al respecto.
La Pharmaceutical Research and Manufacturers of America (PhRMA) presentó una versión revisada de su Código de Ética que entró en vigencia a partir del 1ro. de enero de 2009. No más viajes, comidas ni regalos; no más “actividades educativas” sesgadas… entre otros tópicos. Ver link
Ver Código de Ética
En Argentina, a partir del día 1 de agosto del año 2008 comenzó el proceso de re-inscripción de los matriculados en las profesiones establecidas en el ANEXO I de la Resolución Nº 6216/67 del Grupo Mercado Común y que se detallan a continuación:
Médico/a
Farmacéutico/a
Bioquímico/a
Odontólogo/a
Licenciado/a en Enfermería
Licenciado/a en Nutrición
Psicólogo/a
Atención: el plazo para aquellos que obtuvimos el título antes del año 2000 vence en diciembre de 2009, y al día de la fecha solo están disponibles los últimos días de diciembre de este año! El resto de los turnos están todos tomados. La reserva de turnos se realiza exclusivamente a través de Internet.
En forma amplia, un portafolios profesional es una colección de trabajos especializados y orientados hacia un objetivo. Esta es una definición posible de portfolio profesional, pero hay muchas. Cada definición depende en gran medida del contexto o del ámbito en el que se lo utilice.
En este vídeo que subimos en YouTube encontrará información general sobre qué es un Portafolios Profesional, para qué sirve y cómo se puede armar. Esperamos que le resulte útil.
En el resto de la entrada encontrará más información.
Desde que fue decretado en 1933, los avances tecnológicos y científicos así como los cambios poblacionales y económicos, han modificado el ejercicio profesional e impactado con fuerza en la relación médico-paciente.
El día del Médico fue decretado, en América, durante el Congreso Médico reunido en Dallas –Texas- en homenaje al nacimiento del doctor Carlos Juan Finlay, eminente epidemiólogo y microbiólogo cubano, descubridor del agente transmisor de la fiebre amarilla, que nació en la ciudad de Puerto Príncipe (actual Camagüey), el 3 de diciembre de 1833.
Los avances científicos y tecnológicos han revolucionado el mundo de la medicina, no solamente en la esfera diagnóstica y terapéutica sino que modificaron en gran medida el ejercicio profesional en su conjunto. Queda poco ya del paternalismo de antaño. Antes se procedía, sin preguntar al enfermo, de acuerdo a lo que se suponía que era mejor para él. Hoy, no solamente se tiene en cuenta el punto de vista del enfermo sino que, algunas veces, la opinión del paciente es decisiva.
Sitios, blogs, noticias, boletines, páginas institucionales y comerciales… La información parece no tener fin y es fácil perderse ¿Qué se puede hacer?
Cuando se navega por Internet es muy fácil perder el rumbo. Los hipervínculos hacen que las personas salten de un sitio a otro, de un sector a otro dentro de un mismo sitio, y es frecuente que terminen saltando también de un tema a otro y olvidando el asunto que las llevó a usar el navegador. Los hipervínculos, también llamados links o enlaces, son herramientas valiosas; sin embargo, en exceso pueden producir una desviación del foco original. La red de redes es muy vasta… El resultado es la exposición a una cantidad gigantesca de información en forma de texto, imágenes y sonidos, y estrés.