Esta es una nota publicada hoy en el diario La Nación. Contiene diversas opiniones y toma información de varias fuentes. Lo más interesante son algunas soluciones que plantea para mitigar el problema de la sobrecarga informativa:
Suscribirse a RSS para obtener en un solo sitio los titulares actualizados de los temas de interés, sin necesidad de navegar por distintos blogs y páginas web.
Organizarse para la lectura de información en horarios determinados.
Mantener una lista diaria de tareas y prioridades laborales y personales.
Desactivar el aviso de entrada de los mails cuando debemos terminar una tarea.
Tratar cada mensaje electrónico una sola vez: leerlo, responderlo o reenviarlo y borrarlo inmediatamente.
Crear carpetas para organizar la información que llega por correo electrónico. Al principio parece engorroso, pero ayuda a ahorrar tiempo de búsqueda.
Redactar los e-mails en forma breve y sin preámbulos.
Propiciar el apagado de celulares y dispositivos portátiles durante las reuniones. De este modo se evitan los malentendidos por distracciones, y los encuentros se vuelven más rápidos y productivos.
Las Redes Sociales en Internet son un fabuloso medio para estar en contacto con familiares, amigos y colegas, como también para reencontrarnos con personas y para conocer personas.
Sin embargo, en las redes sociales también se hacen cosas que ni se nos ocurriría hacer en el “mundo real”. ¿Qué tipo de relación se establece en una red social? ¿Le escribirías algo en la pared de la casa de tu amigo? Preguntas estereotipadas, intrusiones en la intimidad de la gente… Aquí va un video “gracioso” de lo que podría pasar si se lleva Facebook a la vida real:
El mismo programa que se usa para bajar música y películas gratis de Internet, también se está usando para descargar sin costo artículos científicos. Era solo una cuestión de tiempo…
El deseo de los profesionales de compartir información ha encontrado una variante para evitar desembolsar sumas cada vez más elevadas para leer artículos de las mejores revistas del mundo. Tal vez la industria editorial sufra el mismo revés que padeció la industria discográfica en la década de los 90 con la llegada de los que se llaman “Programas P2P”, esto es, “Peer to peer”, de igual a igual.
El crecimiento del uso de estos programas se debe a que usted los puede instalar gratis en su ordenador, usarlos cuanto quiera, su uso es bastante sencillo y, como si fuera poco, anónimo. Vale decir, usted puede compartir sus archivos en la red y descargar en su ordenador los archivos que hayan compartido otros usuarios del programa. Imagine, por ejemplo, que usted está suscrito a una revista X, cuyos artículos son de pago. Descarga los trabajos y los vuelca en la red… Otros podrán descargarlos gratis y nunca sabrán quien fue que los compartió.
¿Es piratería? Sí, claro. Sin embargo, desde mi punto de vista, parece una consecuencia lógica en la era de la información, del conocimiento, de las comunicaciones y de las redes. Las editoriales y los grandes grupos de distribuidores de información científica gozan de los privilegios de tener una población cautiva de consumidores (lectores), una población creciente de productores (autores) por lo que fijan los precios a su antojo. El asunto del libre acceso a la información que muchos proclaman, desde mi punto de vista parece un chiste de mal gusto. Enarbolar la bandera del libre acceso, dejar un par de trabajos con libre acceso y cobrar hasta 50 dólares o más por uno de los demás trabajos que publican es una hipocresía. Si el sistema de compartir archivos en red sigue creciendo, van a tener que revisar su estrategia comercial… en realidad, van a tener que reformular todo su negocio.
Uno de estos programas P2P es e-Mule ( http://www.emule.com/es/) Se trata de un programa de autor desconocido (las discográficas no tuvieron a nadie a quien demandar) que cambió para siempre la industria de la música. Con él se pueden descargar muchos tipos diferentes de archivos, audio, video, y, por supuesto, “documentos”.
Con esta entrada no estoy recomendando ni avalando el uso de e-Mule. Simplemente quiero compartir con ustedes algo que ya está sucediendo con la literatura médica y darles mi opinión al respecto.
Investigadores de la Universidad Miguel Hernández, Elche, Alicante, de la Fundación Hospital Alcorcón de Madrid, y de la Universidad de Zaragoza, en España realizaron un trabajo con el objetivo de comparar el uso que hacen de internet médicos de atención primaria (MAP) y hospitalarios (MH) y analizar su percepción de cómo influye en la interacción con los pacientes. Participaron del trabajo casi 700 médicos de 7 hospitales y 8 áreas de salud del Sistema Público de Salud de las provincias de Alicante, Madrid, Zaragoza y Huesca.
Los autores encontraron que el 75% de los médicos acude habitualmente a la red para actualizar sus conocimientos que un 27% ya sugieren páginas web a sus pacientes.
Hoy, 17 de mayo, el Día de Internet, es el día de todos los que procuramos aportar nuestro grano de arena a través de la red de redes para hacer de este, un mundo mejor para todos.
El uso cada vez más difundido de Internet y las crecientes posibilidades que ofrece este medio están cambiando el ejercicio profesional. Estos cambios encierran ventajas y desventajas. En este vídeo algunas reflexiones interesantes.
Visión del estado actual y lo que viene, según los expertos.
El pasado 10 de diciembre fuimos invitados a participar en el 4to. Encuentro Panamericano de Comunicación en Internet. El evento fue organizado por Infobae y contó con el auspicio de la Universidad de Miami, Universidad de Palermo, Embajada de Estados Unidos, La Caja de Ahorro y Seguro, Banco Provincia y del Sheraton Buenos Aires. Asistieron unas 400 personas de medios argentinos y extranjeros, el embajador de los Estados Unidos, el Embajador de España, el gobernador de la Provincia de Buenos Aires, Daniel Scioli, entre otras personalidades políticas y del mundo informativo.
Dentro de los temas abordados, hubo coincidencia más o menos generalizada en que en unos 10 años los medios gráficos van a desaparecer. Los principales motivos esgrimidos fueron la presencia de Internet, la escasez de papel y la falta de anunciantes. En este último sentido, se mencionó que están cayendo las tasas de inversión y gastos en publicidad gráfica y que la publicidad online viene creciendo en forma sostenida alrededor de un 11% anual.
4to. Encuentro Panamericano de Comunicación en Internet
Sitios, blogs, noticias, boletines, páginas institucionales y comerciales… La información parece no tener fin y es fácil perderse ¿Qué se puede hacer?
Cuando se navega por Internet es muy fácil perder el rumbo. Los hipervínculos hacen que las personas salten de un sitio a otro, de un sector a otro dentro de un mismo sitio, y es frecuente que terminen saltando también de un tema a otro y olvidando el asunto que las llevó a usar el navegador. Los hipervínculos, también llamados links o enlaces, son herramientas valiosas; sin embargo, en exceso pueden producir una desviación del foco original. La red de redes es muy vasta… El resultado es la exposición a una cantidad gigantesca de información en forma de texto, imágenes y sonidos, y estrés.