Portafolios profesionales
Publicado por: Marisa Maiocchi en Aprendizaje continuado, Conocimiento, MultimediaUna herramienta para el aprendizaje continuado
En forma amplia, un portafolios profesional es una colección de trabajos especializados y orientados hacia un objetivo. Esta es una definición posible de portfolio profesional, pero hay muchas. Cada definición depende en gran medida del contexto o del ámbito en el que se lo utilice.
En este vídeo que subimos en YouTube encontrará información general sobre qué es un Portafolios Profesional, para qué sirve y cómo se puede armar. Esperamos que le resulte útil.
En el resto de la entrada encontrará más información.
Los portafolios profesionales captan un proceso, constituyen una historia en desarrollo. Son fluidos, aunque pueden congelar un momento y hacerlo ver como una fotografía. Son museos de nuestro trabajo y nuestro pensamiento, en los que se exhiben nuestros éxitos, resultados no deseados, experimentos y sueños. Los portafolios reflejan una realidad en evolución y muestran lo que queremos ver y lo que no querríamos ver. La clave: el ingrediente esencial e indispensable de los portafolios profesionales es la reflexión.
Cada uno puede armar su portafolio profesional como desee. Se pueden crear portfolios individuales, grupales, en papel, virtuales y también una mezcla de ambas modalidades. La estructura de cada portafolio es obra de su autor o autores. Lo importante es que refleje de alguna forma el proceso de aprendizaje continuado que se realiza. Como mencionamos, es de vital importancia que se incluyan reflexiones personales.
Los portfolios pueden contener artículos, extractos de libros, ideas, casos clínicos, imágenes, gráficos, comentarios sobre algún evento al que se haya asistido, aunque sean pocas palabras de lo que se aprendió en ese evento. Es importante reseñar tanto los resultados satisfactorios como los no satisfactorios del desempeño. La eficacia de un portafolio radica en su potencial para legitimar, producir y maximizar el aprendizaje.
Los portfolios constituyen un reflejo del YO profesional. Dan una pauta de cómo manejamos la brecha entre lo conocido y lo desconocido, la incertidumbre, revelando el pensamiento detrás del trabajo, y explicitando los procesos del aprendizaje continuado. El portafolio es una herramienta de autogestión y autoevaluación del aprendizaje profesional.
Martin-Kniep (1) ofrece cuatro pautas para elaborar portfolios. Estas son:
1. El rol institucional. Una de las pautas se relaciona con los roles que cumple un profesional en la institución a la que pertenece. Por ejemplo, un directivo o un docente, puede organizar un portafolio en torno a varios capítulos o secciones, cada uno de ellos referido a un rol profesional diferente. (El rol del docente como persona que aprende, como evaluador, como responsable del desarrollo curricular, como investigador en acción, como capacitador o como miembro de un equipo de trabajo.)
2. Un enfoque narrativo. Puede encuadrar su portafolio en torno a ciertos elementos narrativos, y contar la historia de su aprendizaje. Usted es el protagonista de esta historia. Incluirá el entorno (hospital, consultorio), el tema (problema, idea principal), y el argumento (acontecimientos que se van sucediendo).
3. Un enfoque comparativo. Otra posibilidad es que organice el portafolio en tres secciones: el pasado (el punto en el que estaba antes de comenzar el aprendizaje o el trabajo con el portafolio), el presente (el punto en que se encuentra en su aprendizaje o en la preparación de portafolios) y el futuro (sus metas y estrategias para su futuro aprendizaje o su futuro trabajo con portafolios).
4. Metas profesionales. La cuarta pauta concierne a las metas que se ha fijado como profesional. En este caso, puede abordar preguntas como ¿cuáles son mis metas?, ¿qué metas he estado tratando de alcanzar?, ¿qué pruebas tengo de haber avanzado en el cumplimiento de cada aspecto de mi meta?, ¿qué pruebas tengo de haberla logrado?
Por lo general se trabaja con una de estas pautas, pero no es infrecuente que se combinen dos o más de ellas. Una combinación habitual es la de organizar el portafolio en función de los roles y describir esos roles desde una perspectiva comparativa.
John J. Norcini publicó en 2003 un artículo en el “British Journal of Medicine” titulado Work based assessment en el que describe la utilización de un portafolios para la evaluación del desempeño profesional médico. (BMJ, April 2003; Vol 326: 753-755). Puede acceder al full text en: http://www.bmj.com/cgi/content/full/326/7392/753 Allí encontrará también otros artículos relacionados.
Enlace relacionado: Portfolios in Education – University of Wisconsin-Whitemwater http://library.uww.edu/subject/portfolio.html (idioma inglés).
Referencias
1. Martin-Kniep, Giselle O. Portafolios del desempeño de maestros, profesores y directivos. La sabiduría de la práctica. Paidós, Buenos Aires, 2001.
Marisa Maiocchi
Etiquetas: aprendizaje, Conocimiento, desempeño, educación, emc, evaluación, médicos, objetivo, portafolio, portafolios, portfolio, profesional, profesionales, reflexión





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